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La movilización que desembocó en la crisis fronteriza de Ceuta del 30 de julio de 2026 presenta características compatibles con varios de los mecanismos de movilización social descritos por Todd Rogers, Noah J. Goldstein y Craig R. Fox: personalización, presión social, normalización de la conducta, identificación con el grupo y conectividad.
La existencia de convocatorias previas en redes sociales, su circulación por plataformas abiertas y grupos privados, la difusión de mensajes sobre una supuesta oportunidad para cruzar la frontera y la posterior transformación de esa actividad digital en concentración física permiten considerar razonable la hipótesis de una movilización estructurada.
Sin embargo, el análisis disponible no permite dar tres saltos que deben permanecer claramente separados:
compatibilidad con un modelo de movilización no demuestra su aplicación deliberada; coordinación no demuestra dirección centralizada; y una elevada participación de usuarios o números marroquíes no demuestra intervención del Estado marroquí.
La hipótesis SPREAD merece ser investigada. Presentarla actualmente como explicación demostrada de los acontecimientos del 30-J excedería la evidencia disponible.
1. Una crisis fronteriza precedida por una movilización digital
Los acontecimientos del 30 de julio no comenzaron aquella mañana junto a la frontera de Ceuta.
Durante los días anteriores circularon en redes sociales diferentes convocatorias relacionadas con desplazamientos hacia la ciudad autónoma. El fenómeno fue detectado por los servicios españoles antes de que se produjera la entrada masiva.
La documentación oficial publicada posteriormente por el Gobierno permite reconstruir parte de esa secuencia. Entre los documentos figuran notas del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) correspondientes a los días 28 y 29 de julio, así como información del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
El 29 de julio, el CNI comunicó la existencia de convocatorias digitales relacionadas con posibles entradas en Ceuta coincidiendo con el Día del Trono marroquí. La alerta fue trasladada a organismos españoles y también a los servicios marroquíes DGST y DGED.
El Gobierno publicó el 9 de septiembre un conjunto de 40 documentos y comunicaciones procedentes, entre otros organismos, del CNI, CENIF, Guardia Civil y CIFAS relacionados con los acontecimientos. Puede consultarse la documentación oficial publicada por La Moncloa sobre la situación de Ceuta.
La existencia de estas alertas previas resulta fundamental.
Demuestra que, antes de producirse la crisis física, existía ya un fenómeno digital suficientemente significativo para ser observado por organismos de inteligencia y seguridad.
El 30 de julio, aquella actividad virtual se convirtió en movimiento físico.
Y es precisamente esa transición la que debe analizarse.
2. SPREAD: una precisión necesaria
Tras los acontecimientos apareció una interpretación particularmente llamativa.
Un informe del CENIF remitido a la Audiencia Nacional habría considerado que la movilización mostraba una planificación estructurada y apuntaba a una posible utilización del denominado modelo SPREAD, presentado en diferentes informaciones como una técnica de movilización vinculada a Harvard.
Pero aquí aparece una primera anomalía.
La literatura académica que constituye la referencia teórica del modelo no denomina originalmente “SPREAD” a ese marco.
En 2018 Todd Rogers, de la Harvard Kennedy School, junto con Noah J. Goldstein y Craig R. Fox, de UCLA, publicó en Annual Review of Psychology el estudio “Social Mobilization”, disponible también como copia académica del trabajo alojada en Harvard.
Los investigadores analizaron qué características permiten conseguir que grandes cantidades de personas realicen una determinada conducta colectiva.
Identificaron cinco elementos fundamentales:
- Personal.
- Accountable.
- Normative.
- Identity-Relevant.
- Connected.
En otras fuentes académicas y divulgativas estos principios aparecen agrupados bajo el acrónimo PANIC.
Por tanto, describir SPREAD simplemente como una “técnica de Harvard” destinada a organizar movimientos de masas resulta excesivamente simplificador.
El estudio original no constituye una doctrina militar ni un manual de guerra híbrida. Analiza mecanismos psicológicos y sociales capaces de incrementar la movilización colectiva.
Esto no invalida su posible aplicación al caso Ceuta.
Al contrario.
Permite formular una pregunta mucho más interesante:
¿presentó la movilización del 30-J esos mecanismos de manera suficientemente estructurada como para sospechar que fueron utilizados deliberadamente?
3. Cómo se moviliza una multitud
El problema estudiado por Rogers, Goldstein y Fox parte de una paradoja.
Para un individuo, participar en una acción colectiva puede tener costes importantes mientras que su aportación individual resulta mínima.
Esto es especialmente evidente en una frontera.
Intentar acceder irregularmente a territorio europeo implica riesgo físico, detención, devolución y otras consecuencias. Desde una perspectiva estrictamente individual, la decisión puede resultar poco atractiva.
Pero esa percepción cambia cuando el individuo observa que cientos o miles de personas están intentando simultáneamente la misma acción.
La multitud altera la evaluación del riesgo.
Las redes sociales permiten acelerar extraordinariamente ese proceso.
Y aquí comienzan las coincidencias con Ceuta.
4. Personal: de TikTok al grupo privado
Una convocatoria masiva resulta generalmente menos persuasiva que una transmitida mediante personas o comunidades próximas.
Las plataformas abiertas pueden proporcionar alcance.
Las redes cerradas proporcionan confianza.
Según las informaciones conocidas sobre la investigación del CENIF, los mensajes relacionados con Ceuta circularon mediante diferentes plataformas —entre ellas Facebook, Instagram y TikTok— y continuaron posteriormente en grupos privados de mensajería.
La Policía habría identificado aproximadamente una veintena de grupos privados relacionados con la movilización, según la información de Cadena SER sobre el informe policial.
Esto proporciona una arquitectura especialmente eficaz:
red abierta → comunidad → grupo privado → contacto personal.
No demuestra que esa estructura fuera diseñada.
Pero es perfectamente compatible con un sistema eficaz de movilización.
5. Normative: cuando la multitud se convierte en el mensaje
Este es probablemente uno de los mecanismos más importantes para comprender el 30-J.
Las personas utilizan el comportamiento de los demás para decidir qué hacer.
Si cientos de individuos comienzan a desplazarse hacia una frontera, ese movimiento transmite información incluso sin necesidad de instrucciones explícitas.
La percepción pasa de:
“quizá se pueda entrar”
a:
“la gente está entrando”.
Los mensajes detectados durante la movilización incluían referencias a una supuesta apertura de la frontera y llamadas a aprovechar la oportunidad.
Su veracidad resulta secundaria desde el punto de vista de la movilización.
Lo importante es su capacidad para modificar la percepción.
Cuando esa información se combina con fotografías, vídeos o testimonios de personas desplazándose hacia Ceuta, aparece un mecanismo clásico de prueba social.
La multitud valida a la multitud.
Puede producirse entonces una cascada informativa: nuevos participantes toman decisiones observando el comportamiento de quienes actuaron antes.
El resultado puede ser exponencial.
6. Identity-Relevant: hablarle a quien ya quiere escuchar
Una movilización resulta más eficaz cuando el mensaje conecta con una identidad o aspiración preexistente.
En Ceuta no era necesario convencer a toda la sociedad marroquí.
Bastaba con alcanzar determinados segmentos susceptibles de considerar atractiva la oportunidad: jóvenes con expectativas migratorias, comunidades conectadas con experiencias previas de emigración o individuos que percibieran Europa como una alternativa vital.
Esto constituye una diferencia importante.
Una operación de movilización eficiente no necesariamente crea una motivación.
Puede limitarse a activar una motivación que ya existe.
Por eso, la existencia de frustración socioeconómica o predisposición migratoria no contradice necesariamente una hipótesis de movilización inducida.
Ambos fenómenos pueden coexistir.
7. Connected: el multiplicador digital
La quinta dimensión resulta especialmente evidente.
Cada participante puede convertirse simultáneamente en receptor y transmisor.
Recibe una convocatoria, la comparte, observa la reacción de otros usuarios y vuelve a amplificarla.
La red deja entonces de comportarse como un medio de comunicación tradicional.
Se convierte en una infraestructura distribuida de movilización.
El estudio de Rogers, Goldstein y Fox recoge precisamente investigaciones sobre protestas y movimientos sociales donde la actividad digital permite anticipar posteriormente actividad física.
No significa que Ceuta reprodujera aquellos acontecimientos.
Sí demuestra que existe un mecanismo conocido mediante el cual:
actividad digital → percepción colectiva → coordinación → acción física.
El 30-J presenta claramente esa secuencia general.
8. La transformación: de la red a la frontera
Este es probablemente el elemento más significativo de todo el episodio.
El 29 de julio los organismos españoles ya observaban convocatorias digitales.
Horas después comenzaron los movimientos hacia Ceuta.
Durante la mañana del día 30 las entradas inicialmente dispersas fueron aumentando hasta adquirir carácter masivo, según El País — alertas del CNI previas al 30-J.
- Convocatoria digital
- Amplificación
- Comunidades y grupos privados
- Percepción de oportunidad
- Primeros desplazamientos
- Contenido generado por los propios participantes
- Prueba social
- Nuevos desplazamientos
- Masa crítica
- Saturación fronteriza
Esta secuencia es compatible con los mecanismos estudiados en la literatura sobre movilización social.
Pero todavía no responde a la pregunta fundamental:
¿Quién encendió la mecha?
9. El 90,8 % y el problema de atribución
Uno de los datos más llamativos difundidos sobre la investigación policial señala que aproximadamente el 90,8 % de los números telefónicos analizados relacionados con la agitación digital tenían prefijo marroquí.
El dato es relevante.
Pero resulta extraordinariamente fácil interpretarlo incorrectamente.
En una movilización relacionada con población situada fundamentalmente en Marruecos, encontrar una elevada proporción de teléfonos marroquíes es esperable.
Por sí solo, el dato no identifica:
- quién creó las primeras convocatorias;
- quién administraba los grupos;
- si existió coordinación entre administradores;
- si participaron estructuras estatales;
- ni quién se benefició estratégicamente del movimiento.
Este es un principio fundamental de atribución OSINT:
origen geográfico no equivale a autoría operativa.
10. ¿Espontáneo o planificado? Una falsa dicotomía
Una de las simplificaciones más frecuentes consiste en presentar dos posibilidades:
movimiento espontáneo frente a operación organizada.
La realidad puede ser considerablemente más compleja.
Un acontecimiento puede comenzar mediante una convocatoria limitada, adquirir posteriormente crecimiento orgánico y terminar convertido en una movilización que ninguno de sus iniciadores controla completamente.
También puede ocurrir lo contrario.
Una oportunidad real puede generar actividad espontánea y determinados actores aprovechar posteriormente esa actividad para amplificarla.
| Hipótesis | Evaluación provisional |
|---|---|
| Movilización completamente espontánea | Posible |
| Viralización espontánea de una convocatoria inicial | Plausible |
| Amplificación deliberada por actores no estatales | Plausible |
| Movilización estructurada utilizando técnicas de influencia | Plausible |
| Instrumentalización o tolerancia deliberada por estructuras marroquíes | No demostrada |
| Operación dirigida directamente por el Estado marroquí | No demostrada |
11. ¿Encaja Ceuta con el modelo?
| Principio | Evidencia observable | Correspondencia |
|---|---|---|
| Personal | circulación mediante comunidades y grupos privados | Moderada |
| Accountable | posible visibilidad de participación dentro de grupos | Débil / no demostrada |
| Normative | percepción de oportunidad y comportamiento colectivo observable | Alta |
| Identity-Relevant | población previamente receptiva al mensaje migratorio | Moderada |
| Connected | estructura multiplataforma y amplificación en red | Alta |
La movilización presenta, por tanto, una compatibilidad apreciable con varios de los principios analizados por Rogers, Goldstein y Fox.
Especialmente fuertes resultan las dimensiones Normative y Connected.
Pero esto sigue siendo correlación estructural.
No prueba aplicación consciente.
12. Lo que necesitaríamos encontrar para demostrar planificación
Una investigación OSINT destinada a avanzar desde la compatibilidad hacia la atribución debería localizar indicadores considerablemente más específicos:
- Los mensajes originales.
- La cronología exacta.
- Los administradores.
- Reutilización coordinada de contenidos.
- Coordinación temporal.
- Redes de amplificación.
- Infraestructura previa.
- Vinculación organizativa.
Solo entonces sería posible comenzar a hablar seriamente de atribución.
13. El elemento Marruecos
La dimensión geopolítica resulta inevitable.
Ceuta constituye uno de los puntos de mayor sensibilidad en las relaciones entre España y Marruecos y existe además el precedente de mayo de 2021, cuando una relajación de los controles fronterizos marroquíes permitió la entrada de miles de personas en la ciudad autónoma en un contexto de fuerte crisis diplomática.
Ese precedente obliga a considerar la instrumentalización migratoria como hipótesis analítica.
Pero un precedente tampoco constituye una prueba.
Para atribuir al Estado marroquí una intervención deliberada en el 30-J sería necesario demostrar vínculos entre las redes movilizadoras y estructuras estatales, órdenes operativas, tolerancia conscientemente coordinada u otros indicadores equivalentes.
La documentación conocida introduce además un elemento que complica una atribución simplista: el CNI informó el 29 de julio de las convocatorias a los servicios marroquíes DGST y DGED.
Por tanto, la cuestión no puede reducirse a determinar si Marruecos “sabía”.
Hay que establecer:
qué sabía, cuándo lo sabía, qué capacidad tenía para actuar y qué hizo después de recibir la información.
14. Valoración analítica
La hipótesis de una movilización estructurada merece atención.
No porque aparezca la palabra SPREAD en un informe policial, sino porque existen elementos objetivos que justifican investigarla:
- actividad digital previa;
- convocatorias detectadas anticipadamente;
- utilización de diferentes plataformas;
- grupos privados;
- mensajes orientados a modificar la percepción de oportunidad;
- transformación rápida de actividad digital en concentración física;
- comportamiento de imitación;
- crecimiento hasta alcanzar masa crítica.
Individualmente ninguno demuestra planificación.
En conjunto forman un patrón suficientemente relevante para justificar una investigación específica.
Pero falta todavía el indicador decisivo:
la atribución.
Conclusión
Los acontecimientos de Ceuta del 30 de julio muestran cómo una frontera física puede verse sometida a presión mediante dinámicas originadas o amplificadas en el espacio digital.
El denominado modelo SPREAD proporciona un marco interesante para estudiar ese fenómeno, aunque su propia denominación y relación exacta con la literatura académica requieren cautela.
La investigación disponible permite sostener que la movilización presenta características compatibles con mecanismos conocidos de movilización social.
Permite también considerar plausible que determinados actores contribuyeran deliberadamente a amplificarla.
Lo que todavía no permite demostrar es que existiera una operación centralizada diseñada mediante un “modelo SPREAD”, ni mucho menos atribuir esa operación al Estado marroquí.
Esa diferencia no es semántica.
Es la diferencia entre indicio y evidencia, entre análisis y atribución.
Y quizá sea precisamente ahí donde reside la principal lección del 30-J.
Las operaciones contemporáneas de influencia no necesitan necesariamente crear una multitud desde cero. En determinados contextos basta con identificar una predisposición existente, introducir una narrativa de oportunidad, conectarla con las redes adecuadas y permitir que sean los propios participantes quienes hagan el resto.
Si eso ocurrió deliberadamente en Ceuta sigue siendo una hipótesis.
Pero es una hipótesis que merece ser investigada.
Fuentes principales
- Rogers, Goldstein y Fox — “Social Mobilization”, Annual Review of Psychology, 2018
- Harvard — copia académica de “Social Mobilization”
- La Moncloa — documentación oficial relativa a la situación de Ceuta
- Cadena SER — investigación policial sobre teléfonos y redes vinculados a la movilización
- El País — alertas del CNI previas al 30-J
Nota metodológica
Este análisis utiliza información procedente de fuentes abiertas y documentación institucional públicamente accesible. Las hipótesis de atribución se presentan según el grado de evidencia disponible y no deben interpretarse como determinación de responsabilidad de ningún actor mientras no exista evidencia verificable suficiente.
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